Notas | ¿Esto es un Newsletter?

¿Esto es un Newsletter?

Si bien estoy suscripto a varios, no suelo leer Newsletters (NL a partir de ahora). ¿No les pasa? Bueno técnicamente si respondieran esa pregunta sería un “sí” o al menos “leo el primer párrafo” o “solo contesto las preguntas que aparecen al principio”, entre algunas otras opciones.

Este no es el primer NL de Ciencia del Fin del Mundo. En el anterior, Dito contó una historia espectacular de uno de sus temas preferidos. Hasta agregó imágenes, notas al pie. Realmente hizo un trabajo muy bueno y, claro, me dejó la vara muy alta. Lo cual es un problema, o mejor dicho otro, si le sumamos el hecho de que no soy un lector de NLs (¿el plural está bien?).

En este momento Juli estaría diciendo “haremos un Origami con tu papel de víctima”.

Entonces en este momento me doy cuenta de que CFM es una identidad en donde cada uno y cada una ocupa un rol y de a poco vamos teniendo un lenguaje en común con ustedes, y eso creo que es un montón. De hecho, quienes reciben este NL son quienes nos dan un aporte mensual para que podamos seguir haciéndolo, ¿no es increíble?

Entonces mi primera misión en este NL hecho a ciegas es agradecerles, realmente no podemos creer que sean cada vez más y decirles que los y las queremos mucho.

Por otro lado, ya que estamos acá les quería contar qué es para mí Ciencia del Fin del Mundo.

¿Vieron la película Apolo 13? (ya sé estoy haciendo muchas preguntas que no se pueden responder)

Bueno seguramente la hayan visto, es de 1995 y Tom Hanks, un actor que me gusta mucho, hace de Jim Lovell, el comandante de la misión que según los cálculos sería la tercera que alunizaría. Obvio que son cálculos que en 1970 podían fallar, y de hecho fallaron.

Hay varios momentos increíbles en la película, pero quería rescatar algunos.

El primero sin duda es alrededor del minuto 46, donde los astronautas, creyendo que estaban saliendo al aire para todo el mundo se hacen los cancheros y ponen un walkman (Si sos tan joven como para no conocer un Walkman dos cosas: 1-Te odio 2-Googleá) con música a flotar en la gravedad cero de la nave. Este momento me vuelve loco por dos motivos. En primer lugar, porque en realidad nadie los estaba viendo porque ya se había llegado a la luna y realmente era muy poco interesante el viaje espacial ese (y si conocen mi opinión al respecto, sabrán que creo que tenían mucha razón). En segundo lugar, porque ese modelo de Walkman Sony salió a la venta en 1979 y la misión despegó en abril de 1970.

Como sabrán porque lo dije antes y porque seguramente vieron la película y si no no sería spoiler porque tiene 27 años, en un momento hay una explosión y los planes del Apolo 13 cambian de “alunizar por tercera vez porque sí” a “tratar de traer a estos tres chabones como sea porque lo más probable es que se queden ahí”.

Unos segundos después de la explosión, Jim dice una de las cincuenta [1] [2] [3] frases más reconocidas de la historia de Hollywood: “Houston, tenemos un problema”. Aunque en la vida real no fue exactamente esa frase sino “Houston hemos tenido un problema” Houston, we’ve had a problem, y en primer lugar la dice Jack Swigert (interpretado por Kevin Bacon) y Jim la repite.

A partir de ese momento los medios sí empiezan a darle bola a lo que pasaba en el espacio y en unos pocos días literalmente todo el mundo estaba hablando del Apolo 13.

Y ahí es cuando llega mi cita a la película definitiva porque me parece que este NL se está haciendo largo.

En un momento, ya cuando todos estaban hablando de eso, en la televisión pasaron una vieja entrevista que le habían hecho a Jim Lovell luego de volver de la guerra(entiendo que la de Corea) en la que él pilotaba un McDonnell F2H Banshee, un avión que usó Estados Unidos desde 1948 hasta 1961. Según Lovell estaba perdido y necesitaba llegar al portaaviones. No podía usar la radio porque estaba interferida y cuando quiso prender la luz del avión, hubo un cortocircuito y perdió todos los instrumentos. No sabía ni cuánto combustible le quedaba. Entonces miró hacia el mar para amerizar (otra gran palabra, aunque pierde sin duda contra alunizar). En ese momento cuando miró para abajo vio una estela verde de algas que evidentemente había dejado el portaaviones al que él tenía que ir. Eso le permitió volver. Si no hubiese ocurrido ese cortocircuito, nunca habría visto la estela. Al final, dice Jim “nunca se sabe qué es lo que te va a llevar a casa”.

Siento que de alguna manera CFM es un poco eso. Un proyecto del que no sabíamos qué esperar, un par de reuniones por zoom y vernos por primera vez en un estudio de radio, muchos de nosotros y nosotras sin haber pisado antes un estudio, sin saber muy bien qué hacíamos ahí. Al poco tiempo el proyecto empezó a ser una parte muy importante de nuestras vidas, algo que amamos hacer, que queremos que crezca, y todo eso gracias a ustedes.

Gracias por llevarnos a casa.

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Nos ayuda un montón cuando le cuentan a alguien que existimos y que hacemos estas cosas.
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