Notas | Cayo Apuleyo Diocles. El deportista más rico de la historia

Cayo Apuleyo Diocles. El deportista más rico de la historia

Vuelve la Fórmula 1 con nuevas reglas técnicas La semana que viene o la otra arranca de nuevo la Fórmula 1 con el GP de Australia. Franco Colapinto sigue como piloto titular de Alpine, pero en vez del Renault 12 a gas que le dieron el año pasado, este año seguramente va a tener un auto de mierda, pero con un sombrero nuevo.

Estatua de un corredor con dos caballos (bigas).

Cada cierta cantidad de años cambian las reglas técnicas de la categoría y las escuderías van a diseñar nuevas unidades de potencia (Motor y baterías) y fuselaje (todo lo demás que va arriba del auto, lo aerodinámico). La FIA, autoridad de la F1, está más vaga que nunca y permite que haya grandes diferencias entre los mejores y los peores autos. Si a esto le sumamos que en 2023 coincidieron mejor auto y mejor piloto, tenes que gana 19 de 22 carreras y el deporte (?) se vuelve más aburrido que un partido de truco entre mudos. 

En este siglo se dieron 10 de las 15 temporadas más dominantes para las escuderías, comenzando con 8 títulos de Ferrari (99-08) en 10 años, 4 de Red Bull, 8 de Mercedes consecutivos y dobletes de Red Bull y McLaren para llegar hasta hoy en día. La confiabilidad de los autos dió más seguridad a los pilotos pero un deporte más predecible, al haber menos abandonos por problemas mecánicos. Lejos estamos de la época que un balcarceño ganara 5 títulos con 4 escuderías distintas, habiendo ya cumplido los 40 años. 

Franco Colapinto manejando un Renault 12 junto a sus abuelos

¿Correr por diversión? ¿Qué clase de diversión es esa?

Esto de arriesgar la vida viendo quién es más rápido no solo es cosa de los autos, está en la naturaleza misma de los animales. De ahí viene Mateo el pasaje bíblico de los dos tipos que los seguía un león y uno empieza a ponerse las zapatillas. ¿Crees que vas a ganarle al león?, preguntó el otro. No necesito ganarle al león, necesito ganarte a vos nada más, contestole (Mateo 21, 28-32).

Pero no siempre se corrió por la vida, muchas veces se corrió por diversión aunque en Hill Valley de 1885 no lo crean. Desde el siglo VI a.e.c que se corren carreras de carros en Roma. Cuenta la leyenda que Rómulo invitó a las familias sabinas a celebrar unos juegos en honor al dios Conso, con el objetivo secreto de que los romanos tomaran a todas las mujeres solteras. Aún así, comenzaron a celebrarse competencias de carreras de carros, luchas de gladiadores, cacería, etc.  

El Circo Máximo llevaba 200.000 espectadores a cada celebración, el 20% de la población de la ciudad, comparable a los festejos de Argentina en 2022 y la suspendida presentación del libro de CFM.   Al principio se dividieron en dos facciones: los rojos y los blancos. Con el gobierno de Augusto se agregaron los azules y durante el gobierno de Calígula tomó relevancia el último equipo: los verdes. Una especie de Supermatch de la época, pero sin los grandes relatos y comentarios de Juan Carlos Mendizabal y Ronnie Arias. 

El resultado de estas facciones fue el furor circense, que llevaba a los espectadores a beber y comer en exceso y a un estado de histeria masiva. Plinio el Joven, criticaba fuertemente todo esto, a los aurigas y las carreras de carros de caballos, pero principalmente a la pasión por los colores. Tiempo después, el  ̶ v ̶ i ̶ e ̶ j ̶ o ̶ ̶ m ̶ e ̶ a ̶ d ̶ o     escritor argentino Jorge Luis Borges tomaría nota para decir lo mismo del fútbol.

“[…] es un color lo que ellos aplauden, es un color lo que ellos aman, y si en plena carrera y en medio de la competición se intercambiasen los colores, este para allí y aquel para aquí, el favor y el entusiasmo de la gente cambiaría igualmente, y abandonarían repentinamente a aquellos famosos aurigas, a aquellos famosos caballos, a los que reconocen a lo lejos, y cuyos nombres aclaman” – Plinio el Joven, Cartas IX, 6.

Las carreras se corrían, generalmente, en carros de 4 caballos (cuadrigas). Había que correr siete vueltas (casi 4 km), por lo que los que corrían por el lado interno tenían una distancia menor por recorrer. La posición de largada se sorteaba de manera más dudosa que ese famoso cuadro de Copa de la Liga 2020 (Ver meme adjunto), y el ganador era el primero en llegar sin haberse muerto en el intento.

Los aurigas, muchas veces esclavos y casi siempre de origen humilde, conducían a las cuadrigas erguidos sobre el carro. Su indumentaria oficial consistía en casco, canilleras y pechera de cuero, remera o distinción del color de su facción, fusta y cuchillo, porque lo primero es la seguridad. El cuchillo no solo servía para cuando un oponente les tiraba el carro encima, sino para liberarse en caso de un accidente y quedar enredados en las riendas. Una mezcla de coraje, habilidades y suerte solo comparable a la F1 de Fangio.

CAYO APULEYO DIOCLES, EL AMOR A LAS CARRERAS Y A LA GUITA

A fines del siglo I de la Era Común nació Gaius Appuleius Diocles, en los alrededores de lo que hoy es Mérida, España. A los 18 años comenzó a correr en cuadrigas y resultó tan bueno que lo hizo por 24 años sin morir en el intento. 

Con los datos recopilados de su lápida, ubicada en el Circo de Nerón (hoy es el Vaticano), se conoció que participó en 4257 carreras, consiguiendo 1462 victorias y otro tanto de segundos puestos. Era tan bueno corriendo que en muchas de estas carreras retrasaba su salida o corría por el lado más largo para dar ventaja. 

Esta idea de correr con desventaja y aun así ganar acompañaba la otra pasión de Diocles: el amor por la guita. Comenzó corriendo para los blancos, donde fue adaptándose a la categoría. A los 24 años pasó a la facción verde, en la que no tuvo mejores éxitos y solo se quedó 3 años. Finalmente, corriendo para la facción roja fue donde obtuvo las mayores ganancias, deportivas y pecuniarias. Aún más, se cree que los datos de sus victorias solo reflejan su período con este último equipo, ya que es el único al que se nombra. 

No contento con sus ganancias directas de las carreras, solía apostar a favor suyo, especialmente cuando hacía su demostración en desventaja. En total acumuló 35.863.120 sestercios entre premios, honorarios y apuestas. Cómo es el tipo de cambio de los sestercios, se preguntarán ustedes. Por suerte el profesor de la Universidad de Pensilvania, Peter Struck, se tomó el tiempo de hacer el cálculo: 15.000 millones de euros, más que Jordan, Tiger Woods, CR7, Messi, LeBron y Arnold Palmer que son el top 6. Los 10 primeros puestos los completan Jack Nicklaus, Federer, Beckham y Mayweather. 

Finalmente Cayo Apuleyo Diocles se jubiló a los 42 años como el más grande de su tiempo y se retiró a vivir en las afueras de Roma, donde se cree que murió antes de cumplir los 45 años, pero no hay confirmacioens.

35.863.120 sestercios es la recaudación para este auriga de las carreras, ¡Apuleyooooooooo!

Referencias

Struck, P. T. (2010, 2 de agosto). Greatest of all time. Lapham’s Quarterly. Recuperado de https://www.laphamsquarterly.org/roundtable/greatest-all-time

Estévez, M. (2015, 22 de septiembre). La estrella del siglo II. El Gráfico. Recuperado de https://www.elgrafico.com.ar/articulo/historia-del-deporte/8540/la-estrella-del-siglo-ii

MCN Biografías. (2025). Diocles, Cayo Apuleyo (ca. 104–ca. 150). El auriga lusitano que conquistó el Circo Romano. Recuperado el 16 de enero de 2026 de https://mcnbiografias.com/app-bio/do/diocles-cayo-apuleyo

The Conversation. (2023). Las carreras de carros, el mayor espectáculo de Roma. Recuperado de https://theconversation.com/las-carreras-de-carros-el-mayor-espectaculo-de-roma-180760

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